F.A.Q

FAQ. PROFESIONALES.

¿Qué es la psicología clínica y de la salud?

La Psicología clínica y de la salud es el campo de especialización de la Psicología que aplica los conocimientos científicos desarrollados por ésta para observar, explicar, evaluar, diagnosticar, tratar, modificar y prevenir los problemas psicológicos.

¿Cualquier psicólogo puede ejercer en el ámbito de la salud?

Actualmente en España, un psicólogo es una persona que ha terminado el grado de Psicología. Después, puede especializarse en diferentes ámbitos: psicólogo de recursos humanos, psicólogo social, psicólogo educativo, psicólogo clínico, psicólogo forense, etc.

Para poder ejercer en el área sanitaria, se ha de ser Psicólogo Clínico o Sanitario.

Un psicólogo sanitario es un psicólogo profesional y colegiado que ha obtenido la Habilitación Sanitaria, por su formación reglada y experiencia en al ámbito clínico, o bien, ha realizado el Máster en Psicología General Sanitaria, criterios obligatorios actualmente para poder ejercer dentro del ámbito sanitario. Estos profesionales tienen la formación necesaria para poder hacer evaluaciones, diagnósticos y tratamientos a aquellas personas que lo soliciten. 

Los psicólogos clínicos son aquellos que han cursado su Licenciatura o Grado en Psicología y además han realizado la formación PIR (Psicólogo Interno Residente) en la Sanidad Pública durante 4 años. Estos profesionales tienen las mismas competencias que los Psicólogos Sanitarios, solo que el ámbito de actuación también puede ser la sanidad pública además de la privada.

¿Qué diferencia hay entre un psicólogo y un psiquiatra?

La diferencia más importante entre un psicólogo y un psiquiatra es su formación académica. Un psicólogo estudia la carrera de Psicología y luego se especializa en Psicología Clínica. Mientras que el psiquiatra estudia Medicina y una vez acabada la carrera se especializa en Psiquiatría.

Un psiquiatra por tanto es un médico, y en el ámbito de la psicología, realizan evaluaciones y diagnósticos, y cuando es necesario, prescriben los psicofármacos adecuados. Como norma general, su función no es realizar terapia psicológica, aunque existen psiquiatras con la formación adecuada para hacerlo.

El enfoque del psicólogo es distinto, aunque complementario, utilizando en lugar de fármacos, técnicas psicológicas con base científica, para mejorar la salud física y emocional de las personas.

El psicólogo y el psiquiatra con frecuencia trabajan juntos para lograr la mejor y más rápida solución a los problemas del paciente.

¿Coachs, terapeutas o intrusimo profesional?

Actualmente, en España existe un grave problema de intrusismo profesional en el ámbito de la psicología.

Los términos Coach y/o Terapeuta, no se corresponden con ningún título oficial y reglado a nivel formal y por lo tanto no son profesiones reconocidas ni autorizadas a ejercer en el ámbito de la psicología, ya que cualquier persona puede realizar un curso de coaching o terapeuta de 35 horas en internet y anunciarse como coach al día siguiente. Que no te tomen el pelo, si necesitas iniciar un proceso de coaching, busca personas que tengan formaciones regladas de manera oficial y profesionales que te ofrezcan garantías formales. Todas y cada una de las áreas en la que trabajan estos pseudo profesionales, deberían ser ejercidas por psicólogos.

¿Cómo buscar un psicólogo con garantías?

Si crees que necesitas un psicólogo deberías de asegurarte de lo siguiente para realizar tu búsqueda:

  • Asegúrate de que sea un profesional colegiado. Puedes hacerlo a través del Colegio Oficial de psicólogos de tu zona geográfica.
  • Si es un problema de salud, asegúrate de que tiene la habilitación Sanitaria o la especialidad Clínica.
  • También para poder ejercer deberá tener un seguro de responsabilidad civil, y un Protocolo de Protección de Datos.

Después, otros aspectos importantes a tener en cuenta, serían:

– el tipo de terapia que aplica -cognitivo-conductual, psicoanálisis, terapia humanista, terapia gestáltica, etc.-, y conocer la eficacia demostrada de estos tipos de terapias.  ¿Está especializado en el tipo de problema que tengo?. ¿Qué experiencia tiene en este tipo de problemas?. ¿Qué tipos de tratamientos utiliza?. ¿Se ha comprobado su eficacia para solucionar mi problema?. ¿Cómo vamos a trabajar durante las sesiones?. Etc.

Cuando contacte con un psicólogo tiene el derecho a recoger información específica sobre su formación, experiencia, orientación, metodología, honorarios, etc., y a formularle preguntas que faciliten su decisión. En nuestro caso, esta información puede solicitarla personalmente u obtenerla en nuestra web.

FAQ. ¿CUÁNDO Y PORQÚE PEDIR ATENCIÓN PSICOLÓGICA?

 

Aunque la figura del psicólogo se ha normalizado, aún sigue existiendo cierta resistencia a acudir a los profesionales de la psicología por distintos motivos: estigmatización social, cierta vergüenza, sensación de parecer débil de carácter, dificultades económicas, prioridades distintas, preferencia por el modelo médico y los psicofármacos, el qué dirán, etc…

Pero estas son posturas bastante contradictorias en la sociedad en qué vivimos, ya que  gastamos mucho tiempo y dinero en ir al gimnasio, al fisioterapeuta, comprar ropa, ir a la peluquería, el dentista o arreglar nuestra casa o nuestro coche. Y sin embargo, aún nos cuesta cuidar de nuestra salud mental cuando ha quedado establecido hace tiempo que nuestro equilibrio psicológico es necesario para hacer frente a las demandas del día a día.

La mayoría de personas tenemos problemas, miedos, fantasmas, dudas, fobias, manías y obsesiones. Eso no significa necesariamente que necesitemos ayuda profesional, ya que nuestra capacidad de adaptación y resistencia, nos permiten en muchas ocasiones generar estrategias y fórmulas para afrontar las dificultades y hacerlo con éxito. Pero no siempre somos capaces o es posible.

Normalmente el momento de solicitar ayuda a un psicólogo está marcado por el hecho de llevar mucho tiempo (unos seis meses) con malestar psicológico, sin que los intentos que hayamos hecho para solucionarlo hayan tenido éxito.

Aquí exponemos algunos de los motivos o indicadores que nos dicen que deberíamos consultar con un psicólogo profesional:

  • Cuando te sientas mal físicamente, o tengas dolores recurrentes de cabeza, estómago, musculares, sin que haya ninguna explicación médica para ello.
  • Si tienes sintomatología de ansiedad (temblores, palpitaciones, taquicardias, sudoración excesiva, problemas gastrointestinales, hormigueos, inquietud, agitación, sensación de que va a pasar algo malo, miedo injustificado, obsesiones repetitivas…), y no sabes cómo controlarla.
  • Si tienes tendencia a pensar de manera negativa la mayor parte del tiempo.
  • Si vives constantemente preocupado por el futuro.
  • Si tienes problemas con tu patrón de sueño (insomnio o hipersomnia).
  • Si te encuentras triste, abatido, desesperanzado, apático o desmotivado durante más de seis meses y no consigues sentirte mejor aún cuando lo estás intentando.
  • Si tienes algún tipo de ansiedad o fobia, y no consigues mejorar la situación.
  • Si llevas más de seis meses tomando ansiolíticos y/o antidepresivos y no encuentras mejoría.
  • Si estás teniendo dificultades para elaborar un duelo por separación afectiva o la pérdida de una persona querida.
  • Si has sido diagnosticado de un Trastorno mental y quieres complementar el tratamiento farmacológico con psicoterapia.
  • Si tienes con frecuencia dificultades en tus relaciones personales y sociales.
  • Si tienes un concepto bajo de ti mismo como persona (autoestima).
  • Si sufriste un evento traumático en el pasado que sigue agobiándote en el presente.
  • Si estás pasando por una crisis de pareja, y no encontráis la solución.
  • O simplemente cuando quieres escuchar un punto de vista objetivo y profesional sobre algo que te preocupa sin ser juzgado (un psicólogo jamás juzga).

FAQ. EL PROCESO DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA O TERAPIA

¿Qué es exactamente un tratamiento psicológico?

óUna terapia o tratamiento psicológico, consiste en una intervención profesional, realizada en el ámbito sanitario, con técnicas cuya eficacia ha sido demostrada de manera científica, encaminada a evaluar, diagnosticar y tratar problemas de salud mental.

En un tratamiento psicológico, podemos distinguir fases diferenciadas:

a) en función de la información proporcionada por la persona en la primera sesión, (motivo de consulta), se realiza una evaluación y valoración completa que nos conduce a emitir un diagnóstico o hipótesis explicativa del problema.

b) después, se procede a facilitar al paciente herramientas, estrategias y técnicas psicológicas y entrenamiento en las mismas para hacer frente a su malestar.

c) por último, una vez estamos seguros que la persona es capaz de utilizar con éxito las herramientas que le hemos facilitado pasamos a la fase de generalización y puesta en práctica de las soluciones en su vida diaria.

d) si todo ha funcionado respecto a lo esperado, se da por concluida la intervención, recapitulando los contenidos trabajados y cuándo y cómo ponerlos en juego. 

¿Cómo se inicia la intervención?

Una vez que contactes conmigo, vía teléfono o mail, concertaremos una primera sesión o entrevista. El objetivo de la misma en conocer el problema o dificultad que te hace pedir ayuda, lo que llamamos el motivo de consulta. En función de esa información, haremos una valoración básica y preliminar y un planteamiento inicial de la intervención.

Esta primera sesión siempre es gratuita y no te compromete de ninguna manera a iniciar la terapia.

Si decides iniciar la intervención, en la segunda sesión comenzaremos la fase de valoración y evaluación: entrevista, protocolos, cuestionarios, test….

¿Cuánto dura un tratamiento psicológico?

En este sentido es difícil hablar de un patrón estándar ya que va a depender de muchos factores.

En ocasiones cuando se trata de problemáticas sencillas, puede ser suficiente con 3 o 4 sesiones. En el otro extremo, los trastornos mentales de carácter más grave, pueden necesitar de supervisión psicológica de por vida.

En mi experiencia de 20 años practicando la psicología clínica, (exceptuando Trastornos Mentales graves), considero que entre 6 y 8 meses debe de ser suficiente para realizar una intervención psicológica profesional, completa y ortodoxa. Pasado este plazo, si no existen resultados sería aconsejable detener la terapia y buscar otro profesional.

¿Cuánto dura una sesión?

Normalmente la duración de una sesión es de 45 a 60 minutos. Hay determinadas ocasiones en las que el profesional valora la necesidad de estar más tiempo con la persona, pudiendo llegar a extenderse la sesión hasta una hora y media aproximadamente, o incluso más. Igualmente, las sesiones de seguimiento en fases avanzadas pueden durar unos 30 minutos.

¿Qué frecuencia tienen las sesiones?

Esto también es algo que se establece entre psicólogo y paciente en función del tipo y gravedad del problema y de otro tipo de factores relacionados con cada persona y situación.

Como norma general, al principio en la fase de valoración y diagnóstico lo adecuado es trabajar en sesiones semanales, que en función de la evolución de cada caso particular se irán espaciando de manera paulatina (una sesión quincenal, una sesión cada tres semanas, una sesión cada mes), una vez que se avanza en la intervención.

¿Existe algún tipo de compromiso de permanencia hasta el final de la intervención?

De ningún modo. No existe ningún tipo de compromiso y podrás abandonar la terapia si no estás satisfecho o por otros motivos personales en el momento que quieras.

¿Cuál es el precio de una sesión de terapia?

Hasta hace unos años el código deontológico establecía que el precio de una sesión de Psicología no podía ser inferior a 50€, sin establecer un límite superior.

Sin embargo, actualmente, según el Artículo 13 de la Ley de Comercio (Libertad de precios), cada Psicólogo/a puede decidir qué precio poner a sus sesiones de consultas, por lo tanto, el rango de precios es muy amplio y puede ir desde los 20€ o menos, hasta los 80€ e incluso más.

Sin embargo, aún así, la media de precios suele estar alrededor de los 50€/sesión.

Puedes consultar mis tarifas en la web.

PSICOFÁRMACOS. LOS MEDICAMENTOS PARA LOS TRASTORNOS PSICOLÓGICOS.

¿Un psicólogo clínico o sanitario puede recetar fármacos?

No, los psicólogos no son médicos, que son los únicos profesionales facultados para recetar medicación.

Los psicólogos que trabajan en el ámbito sanitario deben tener formación y un conocimiento amplio sobre psicofármacos, pero no son profesionales facultativos y no pueden recetar medicación de ningún tipo.

¿Qué son los psicofármacos?

Son los medicamentos o tratamientos farmacológicos que se utilizan para reducir la sintomatología asociada a los Trastornos o problemas psicológicos.

¿Cuántos tipos de psicofármacos existen?

Existen distintos tipos de psicofármacos.  Una clasificación general podría ser la siguiente:

  • Neurolépticos/Antipsicóticos. Que se usan normalmente con personas que sufren esquizofrenia.
  • Ansiolíticos. Para el tratamiento de los síntomas de la Ansiedad.
  • Hipnótico-sedantes. Usados con frecuencia para el insomnio.
  • Antidepresivos. Utilizados en los Trastornos del Estado de Ánimo.
  • Estabilizadores del ánimo/Eutimizantes.
  • Anticonvulsionantes.
  • Nootrópicos o potenciadores del rendimiento cognitivo.

En la práctica de la psicología clínica, sin duda los más utilizados son los Antidepresivos y los Ansiolíticos.

¿Hay muchas personas que toman psicofármacos?

Desde el inicio de la Pandemia por el coronavirus Covid 19, el consumo de medicación para la salud mental ha aumentado en España entre un 15 y un 20 %. Eso significa que actualmente es nuestro país hay más de dos millones de personas que toman fármacos para distintos síntomas de origen psicológico.

¿Qué son los antidepresivos?

Son los medicamentos que se recetan a las personas que sufren Trastornos del Estado de Ánimo, Síndromes ansioso-depresivos y Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

Entre los más utilizados destacan los ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina), los tricíclicos y los duales (estos dos últimos modulan varios neurotransmisores a la vez, fundamentalmente serotonina, noradrenalina y dopamina)

¿Cómo funciona un antidepresivo?

La depresión y algunos estados emocionales se caracterizan fisiológicamente por bajos niveles de serotonina en nuestro cerebro. La serotonina es uno de los neurotransmisores relacionados con nuestro estado de ánimo y bienestar emocional.

Los neurotransmisores son las sustancias químicas encargadas de transmisión de información entre neuronas.

Entre neurona y neurona existe un espacio en el que, de forma normal, son volcados muchos neurotransmisores (NT). Cuando una neurona quiere activar a otra, vuelca en el espacio ese NT y éste se adhiere a la siguiente. Normalmente, queda parte de ese NT en el espacio y la segunda neurona se puede volver a activar con ese “resto” de moléculas. Para que esto no ocurra y se reduzca el gasto de cada neurona, disponemos de un “mecanismo de recaptación”. Una proteína recoge (recapta) ese NT sobrante y lo vuelve a guardar en la neurona inicial. Este proceso provoca que se limpie el espacio y no se excite la segunda neurona de forma innecesaria. Los ISRS impiden que se recapte el NT restante y así hay siempre molécula de sobra (en este caso Serotonina) para la siguiente neurona y así sucesivamente.

¿Qué son los ansiolíticos?

Son los medicamentos que se recetan para los síntomas de los Trastornos de Ansiedad, que pueden ser tanto síntomas físicos (palpitaciones, taquicardias, tensión muscular, hormigueos) como psicológicos (miedo, temor, preocupación, obsesiones, sensación de que va a ocurrir algo malo).

Aunque hay varios tipos de ansiolíticos, nos centraremos en las benzodiacepinas, uno de los grupos más usados por la población.

¿Cómo funciona un ansiolítico?

Las benzodiazepinas, actúan en el sistema nervioso central sobre el complejo ácido gamma-aminobutírico (GABA), y su objetivo es que el procesamiento de la información se haga más lento.

Se pueden administrar por vía oral y algunas de ellas por vía intramuscular e intravenosa. La semivida de estos fármacos varía de 2 a 74 horas, dividiéndose en cuatro grupos:

* Compuestos de duración ultra-corta, con una semivida menor de 6 horas.

* Compuestos de duración corta, tienen una semivida menor de 12 horas y tienen pocos efectos residuales al tomarse antes de acostarse en la noche, aunque su uso regular puede conducir a insomnio de rebote y ansiedad al despertar.

* Compuestos intermedios, tienen una semivida entre 12 y 24 horas, pueden tener efectos residuales durante la primera mitad del día y el insomnio de rebote tiende a ser más frecuente al descontinuar su uso. Se presentan también síntomas de abstinencia durante el día con el uso prolongado de esta clase de benzodiazepinas.

* Compuestos de acción larga, tienen una semivida mayor de 24 horas. Los fuertes efectos sedantes tienden a perdurar durante el día siguiente si se usan con el fin de tratar el insomnio

Las benzodiacepinas suelen ser recetadas en función de sus distintas propiedades farmacocinéticas y farmacodinámicas. Por ejemplo, nada tiene que ver el tratamiento de un ataque de pánico aislado que el de la ansiedad generalizada.

Podemos encontrar la mayor parte de las benzodiacepinas en forma de medicamentos genéricos en España. Es bastante fácil reconocerlos, ya que casi todos los principios activos tienen la terminación “pam” (diazepam, loracepam, etc…), además de tener la sigla “EFG” en el envase del medicamento. Como siempre, os recomendamos hacer un uso responsable de los medicamentos y consultar a vuestro especialista, que es la persona más indicada para aclarar dudas sobre su consumo.

¿Qué debo tener en cuenta antes de tomar un psicofármaco?

Lo primero y más importante es recordar que sólo un médico está autorizado a recetarle cualquier tipo de medicación.

Además, es importante tener en cuenta al menos los siguientes consejos:

  1. No se debe cambiar la pauta ni dejar de tomar la medicación hasta que se lo indique su médico. Las dosis que debe tomar, y las horas en que debe hacerlo han sido establecidas concretamente para su caso.
  2. No aumente la dosis de la medicación por su cuenta, pensando que acelerará la mejoría. Tampoco la disminuya si se empieza a encontrar mejor.
  3. Los psicofármacos le pueden producir algunas molestias durante los primeros días (sequedad de boca, náuseas, sensación de mareo, somnolencia, estreñimiento, etc.). Estos síntomas no quieren decir que el medicamento le esté sentando mal, y tampoco disminuye el efecto beneficioso que tiene. Estos efectos secundarios irán desapareciendo.
  4. En el caso concreto de los antidepresivos no espere una mejoría inmediata. El efecto del fármaco lo notará pasados unos días, por lo que debemos tener paciencia y no dejarlos de tomar precipitadamente. A partir de unos 20-25 días irán apareciendo síntomas de mejoría.
  5. Mientras esté en tratamiento no debe beber alcohol ni otras drogas. La mezcla de alcohol y/o drogas con la medicación suele generar efectos indeseables.
  6. No suprima el tratamiento si por cualquier razón debe añadir alguna otra medicación, y aunque son compatibles con antibióticos, aspirinas u otros medicamentos, siempre debe consultarlo con su médico.
  7. Cuando se tomen psicofármacos y comencemos a sentirnos bien, hay que recordar que hay que seguir tomando la medicación por el tiempo que el médico considere oportuno.
  8. No debe seguir la pauta que le den a otra persona que conoces, aunque sea el mismo principio activo o incluso la misma marca, el tratamiento es específico para cada persona.
¿Puedo tomar alcohol u otras drogas si estoy tomando antidepresivos o ansioliticos?

Los psicofármacos son medicamentos que actúan sobre el Sistema Nervioso Central (SNC), excitándolo o inhibiéndolo. Son el tratamiento farmacológico de elección para los trastornos emocionales. De este modo, cualquier droga (cannabis, alcohol, tabaco, etc.) puede interactuar de forma significativa con ellos, ya que actúa también sobre el SNC.

Antes de tomar un psicofármaco, así como cualquier otro medicamento, siempre se recomienda leer el prospecto acerca de las interacciones, la posología, las contraindicaciones y algunos de los efectos adversos.

El alcohol es un depresor de la actividad del SNC por lo que si además, estamos tomando bajo prescripción facultativa, algún otro depresor (por ejemplo un ansiolítico), el efecto del mismo se verá potenciado, aumentando sus efectos y provocando una alta interferencia en las actividades diarias (por ejemplo, aumento del cansancio, de la somnolencia, etc.). En general se produce un aumento de los efectos sedativos cuando se combina el alcohol con estos fármacos.

Siempre debes consultarlo con tu médico.

¿Son eficaces los psicofármacos?

Los psicofármacos son medicamentos eficaces y seguros con el uso y las dosis adecuadas, y suelen ser ayudar en la reducción y/o eliminación de síntomas.

Sin embargo, el tratamiento más eficaz requiere de la combinación de terapia o atención psicológica y medicación. Si no, cuando retiremos los fármacos, no habremos trabajado sobre el problema de base que los causó y volverán a aparecer.

¿Cuándo debo dejar de tomar la medicación?

El tratamiento farmacológico de los trastornos emocionales es sintomatológico y no etiopatogénico. Es decir, los medicamentos administrados disminuyen síntomas (nerviosismo, angustia, tristeza, etc.) pero no curan la causa del trastorno.

Por este motivo, es importante entender que:

  • Si no se complementa la medicación con terapia psicológica, aumentará la probabilidad de recaída una vez se retire el fármaco.
  • A medida que se vaya avanzando en el proceso de terapia y la sintomatología remita, será el momento de plantear la retirada gradual y paulatina de la medicación.
  • La retirada de los fármacos, que en su día equilibraron los sistemas de neurotransmisión, se debe hacer de forma pautada por el mismo especialista que los prescribió.
  • Si la retirada de la medicación se hace de forma voluntaria, y sin criterio de un médico, los síntomas pueden volver a aparecer, o podemos padecer algún malestar innecesario.
¿Cuáles son los inconvenientes de los psicofármacos?

Utilizados de forma adecuada en cuanto a dosis y tiempo de uso, los psicofármacos suelen ser muy eficaces.

Sin embargo, si no se respetan las dosis o los tiempos de utilización prescritos por el profesional, los psicofármacos pueden tener varios efectos adversos graves tales como tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia.

  • La tolerancia se refiere al fenómeno por el cuál con el uso continuado y sin control médico, se necesitará doble dosis para el mismo efecto, es decir cada vez tendremos que tomar más cantidad.
  • La dependencia ocurre cuando la persona necesita el medicamento para su funcionamiento diario y no es capaz de vivir sin tomarlo. Esta dependencia puede sufrirse en tres niveles:
    • Fisiológica: el cuerpo pide más cantidad de la sustancia.
    • Cognitiva: el individuo comienza a obsesionarse y pensar en todo momento como obtener o consumir las pastillas.
    • Conducta: algunas personas no harían ciertas acciones o tomarían decisiones si no tuvieran la adicción.

Al igual que la mayoría de sustancias psicoactivas, los medicamentos para los trastornos psicológicos pueden producir un síndrome de abstinencia cuando la persona no ha tomado la medicación. Esta abstinencia, también se presenta en dos niveles distintos: a nivel fisiológico y a nivel psicológico.

¿Es perjudicial tomar psicofármacos durante mucho tiempo?

Si, en primer lugar porque aparecerán los efectos secundarios de los mismos, que son muchos y muy graves: insomnio, ansiedad de rebote, reducción de la líbido, sequedad de boca, irritabilidad, problemas de visión, disfunción eréctil…

Y en segundo lugar porque pasado el tiempo de uso adecuado, perderán su eficacia y estaremos tomando una sustancia que no nos está sirviendo para nada y nos está produciendo graves efectos secundarios a largo plazo.

Si llevas meses o años tomando algún tipo de psicofármaco pero no consigues sentirte mejor, sería buena idea acudir a un profesional de la psicología que podrá ofrecerte herramientas y estrategias no farmacológicas para solucionar tu problema o malestar.